Todos los aparatos eléctricos y electrónicos que han llegado al final de su vida útil pasan a ser residuos y deben ser tratados por un gestor especializado ya que pueden contener materiales, fluidos y gases peligrosos que contaminan el medio ambiente y pueden ser perjudiciales para la salud.

 

Todas las etapas de la gestión de estos aparatos deben hacerse en unas condiciones que garanticen su seguridad. LLorens|gmr ofrece una recogida separada para evitar mezclarse con otros residuos y un transporte y manipulado por personal cualificado evitando posibles roturas que puedan liberar las sustancias peligrosas al medio ambiente.

 

Una vez en nuestra planta, LLorens|gmr, desmonta los aparatos separando todos los componentes para poder tratarlos de manera independiente. Se prioriza la selección las partes funcionales que se pueden reutilizar, se aíslan los materiales contaminantes y los residuos sobrantes que se pueden reciclar son tratados mediante procesos mecánicos de trituración, generando diferentes fracciones de materiales que posteriormente se reciclan y valorizan.